Previous Tab
Next Tab
IMG_1636

Caníbales.

Desde hace varios meses vengo pensando en el fin del mundo. No se si los pensamientos vienen desde lo que vemos en las noticias. Desde los documentales apocalípticos que me gusta ver o desde que ví la película The Road. La cosa es que no paro de sentir que todo esto se va a ir a la mierda muy pronto. Que todo va a explotar. Y se va a poner feo. Desde que nos vamos a hacer caníbales para sobrevivir, hasta una sociedad con murallas gigantes donde sólo entran los que tienen plata. Está pasando, en silencio, pero siento que está pasando. Sólo falta el fogonazo de partida. El caos en las calles y los ricos atrincherándose en los rincones más altos de las ciudades. Seguros y protegidos por sus policía privada o simplemente las del estado. Que al fin y al cabo es todo lo mismo. Siento que esto está por explotar. Que la cosa no da para más. Sueño con la gente intentando entrar en casa por comida. Un grupo de personas que intenta violar a mi chica mientras simplemente busca algo con alcohol para olvidar. Para patear ese futuro que no ven unas horas más adelante. Me compré un bate de béisbol para defenderme de esos ataques inconcientes. En sueños. Un bate de metal para romper brazos. Para atacar a los que les duele el hambre. A los que les aplasta una bota en la comisaría. Porque soy yo o ellos. A eso hemos llegado. Eso es lo que se me mete en la sangre y se revuelve en la cabeza. No fue siempre así? O matas o te matan. Y así vivimos, siglos y siglos, usando el dinero y otras pelotudeces para poner en el medio. Para aligerar esa carga básica desde el comienzo. Yo quiero esto y vos también. Yo lo tengo y vos no. Me lo vas a sacar? Sobre mi cadáver. Y bueno, veamos. Ese motorcito que tenemos en la cabeza o en el sistema o no sé donde puta está pero es terrible. Es asqueroso. Nos hace darnos cuenta que no hemos evolucionado una mierda en ese sentido. Somos capaces de hacer que circuitos nos hagan caso. Que materiales se doblen a nuestros pies. Que podamos estar en más de dos lugares al mismo tiempo. Que podamos hablar con nuestra mamá al otro lado del mundo, en un microsegundo, pero con respecto al “esto es mio y eso es tuyo” no hemos avanzado una línea. Todos queremos más. Cada vez más. Y para tener más, parece incondicional que otros tengan menos. Que sé yo. Me fui por las ramas. Quizás son los divagues antes de que llegue el final. Es el ver tu vida que pasa delante de tus ojos. Rápido antes de que te estrelles contra la realidad.

DSC00406

Viceversa.

A veces las cosas no son como salen. Empieza el año. Acaba un año. De a poco vamos entendiendo o al menos, voy entendiendo que nada es tan blanco y negro. Que aunque la cabeza te haga ver que o te aman o no. El corazón no lo descifra tan claramente. Empieza este año y las palabras del pasado suenan a gastadas a viejas. Termina el año y con él se va todo lo feo y retorcido. Me queda lo blanco. Lo que brilla. Eso que me hacer salir a la calle todos los días y mirar las escaleras con ganas de subirlas. Sin tenerles miedo y metiéndoles el pecho de frente. Empieza el año. Porque me gusta saber que este es ese año que tanto queremos. El de la paz. El de que todo va a salir bien. A pesar de que ese pensamiento sea el que mueve esa manivela gigante que hace girar el mundo. Esa inocencia de que algún día vamos a salir de esta. Termina este puto año de mierda. Lleno de dolor ajeno. De sonrisas apagadas y de mucha fuerza y esfuerzo que se lo chupan unos pocos en una noche de fiesta. Atrás queda ese pedazo de mentira que ni quiero volver a ver. El de todos y el de algunos. Ahí viene este nuevo año. Quizás el último. Quizás el que enciende un final que no parece bonito. Estamos todos acurrucados esperando que arranque. A ver como nos va. A ver si las cosas van a ser grises o blancas y negras. Yo creo que depende de nuestra creatividad. Y lo digo desde mi comodidad. Desde mi casa calentita y mis sonrisas en las mañanas. Tal vez por eso sea más fácil. Tal vez ese sea el escudo que me permite estar seguro a la hora de escribir todas estas mierdas. O será que porque le pongo una sonrisa, es que la casa está calentita? Será que veo la copa media llena lo que hace que esa sonrisa hermosa me despierte cada mañana? Es que a veces las cosas no son como salen. No son ni blancas ni negras. Son como nosotros queramos. O como nos digan que tienen que ser. O viceversa.

Fotografía no confirmada de Cisser

Cisser Saladus

Muchos me preguntan de donde saco las citas de este multifacético artista-pensador. Es sólo googlear. Aqui, una breve bibliografía que encontré por ahí. ++++++++++++ Cisser Saladus: Cisser Saladus (Creta, Ecuador, 19 de Diciembre de 1731 – Leganés, 10 de Marzo de 1891) fue un poeta, pensador, escritor, novelista, realizador, escultor, compositor, cantante, guitarrista, inventor, conde, maratonista, malabarista y casanova gitano de la generación originaria de las estepas primordiales de la escritura prosaica. Es uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía incomprendida». Cisser Saladus, de los Saladus de la IV generación es de los que se consideran uno de los originales inconformistas de la sociedad pseudo-anárquica. Presionado por su padre, acorralado por sus amigos y principalmente escondiéndose de los acreedores, se radicó en Austria donde inició sus estudios de Filatelia y trabajó por un tiempo en una empresa de colchones. Conoció allí a los que serían sus grandes maestros en el arte del soliloquio y a otros pseduo intelectuales, quienes lo inclinaron hacia el campo de la metafísica y la culinaria, dedicándose desde entonces por entero a la escritura. En 1787 fundó en San Sebastián, con su inseparable amigo, el monaguillo Nicola Rogerronetti, la cofradía de poesía «Macanas». En 1791, obtuvo el Premio de los lectores por su ensayo «Espacios Predeterminados», al que siguieron entre otros, «Como te digo que si, te digo que no» 1792, «Dale, que vamos a por más» 1792, «Lo que nos falta es un central» 1793, «Dame dos de muzza» 1794 y «Manual para entender al corazón» 1795 y una de las que serían sus obras cumbres: «Manual para entender al corazón» . En 1800 recibió el Premio Regional de las Letras Anglo-Latinas. No se conoce con certeza el dia y el año de su muerte, pero se calcula que puede ser entre el marzo de 1891 y Septiembre de 1900. === Biografía === Guitarrista de profesión, su nombre completo era Cisser Martín de los Ángeles Frederick Amundesen Saladus , lo que aprovechó para firmar sus obras con varios pseudónimos como Rafael Esteban, Juan Dos o Martín Fréderick. Entre los años 1777 a 1888 tuvo su residencia legal en la conocida Residencia de Estudiantes: “Hasta cuando”, donde conoció a los que serían sus amigos de toda la vida. Jota Jota De Saramago, Rolando Nefertiti y su inseparable Marco Carsertone En 1746 fundó la colección de poesía «Dolor», que pretendía hacer de puente entre las sensaciones que antes de la pubertad se convertirán en la del exilio y el abandono. Aparecen así, bajo ese sello editorial, traducciones de grandes pensadores como Esteban Quito y Concha Lora. En 1786 publica “Macanas”, un ensayo-cancionero en prosa en el que por primera vez firma como “El Cisser”. En su primera etapa como canta autor poeta. Posteriormente dejará esa denominación para cambiarla por “C”, Casanova “S” o simplemente mujeriego. En la brillantes años cincuenta, se integra en la estética de las preocupaciones (1752 “No me gusta, no preguntes por que” y 1755 “Believe in me” verdadera [...]

IMG_0123

Partí.

 Tenía veintitrés lunares. Los contaba una y otra vez. Repetía en voz alta cada uno. Se levantaba temprano solamente para ver como amanecían en su piel, con que fuerza se imponían en la luz del día, desapareciendo por la noche hasta tal punto que debía señalarlos y hasta remarcar los lugares donde se encontraban para poder reconocerlos.          Había armado un catálogo con cada uno de ellos, señalando las ventajas de llevarlos consigo, ubicación , color, tamaño, sensación corporal, día en que nacieron y su evolución.          Sus comentarios se remitian a un único y monótono tema de conversación: sus lunares, ya no le interesaban ni siquiera compararlos con los de otra persona, informarse leyendo libros respecto al tema, charlarlo con sus amigos, familia, vecinos, compañeros, ni con su fiel y abandonada tortuga.          Se encerraba en su cuarto, bajo una difusa luz roja, especialmente seleccionada para observar como afectaba sus lunares.          En un principio pasaba largas horas jugando con los nombres que les había asignado a cada uno de ellos, repitiendo sus historias,anecdotas, momentos “especiales” que guardaba para cada uno de ellos          Una noche, sentado a orillas de su cama, sin poder dormir, con una extraña sensación en su mano izquierda, comenzo a preguntarse por el origen de uno de sus lunares. Llevaba mucho tiempo con él, nacio joven, y oscuro, “la negra” lo llamaba. Era el numero uno, el precursor de su pasión. El dueño de sus pensamientos, pero al mismo tiempo, el orígen de su desconexión, de sus delirios, de su locura.          No recordaba cómo había nacido, su evolución,sus momentos “especiales”, y lo que mas le perturbaba: no entendía el por qué de su frenético enamoramiento. Ese misterio duro solo un tiempo fugaz, se relajó y pensó “mañana lo sabré”. Dormía, al fin, cuando el sol comenzó a despertar.          Se extraño de sus ocurrencias nocturnas y las comentó como un chiste ocasional.Hicieron, preguntas, charlaron y charlaron sin parar, sin descansar. Paso el tiempo, meses, años y estaciones sin volver a tener aquella extraña sensación.           Y entonces sus días, sus tardes, sus noches transcurrieron “sin alteraciones significativas”; se levantaba admirando sus lunares, y se acostaba por la madrugada sin poder dejar de mirarlos, de  adorarlos, de estremecerse por esas marcas misteriosas que cercaban su piel, permaneciendo de fondo el mismo pensamiento: qué son? Por qué estan? Para qué? Por qué no puedo dejar de preguntarmelo?…          Hacia los veintitres años, un ocaso sin luz, una escalera sin espacio, un mar sin olas, una pregunta sin respuesta lo capturo: donde está  ella?          Su compañera se había fugado sin despedidas, sin señales, sin marca registrable, sin principio ni fin. Su vida entera le era insignificante. Se había desconectado,  quebrado, sumergido en busca de aquel faro traicionero. Busco, buscó, buscó y buscó. Se fue, respondió. Sin parar.

IMG_1409

Lee.

Aprendí a convencer gente hace mucho tiempo. Cuando era un niño. No se, 13 o 15 años. Aprendí a entender que no se luchan todas las batallas. Que no se debe creer que vas a ganar siempre, porque si no pasa nada, no pasa nada. Lo que hay que hacer cuando pasa, es que pase. Y para eso necesitas convencer a la gente. Convencer a tus amigos de ir a esta fiesta y no a aquella. A tu novia de que se saque la ropa. A tus padres de que te dejen llegar más tarde. A tus compañeros de trabajo de que quedarse hasta más tarde vale la pena. Convencer no es mentir. Convencer es argumentar para que las cosas que tienen que pasar, pasen. Si tu novia no se saca la ropa, como le vas a enseñar todo lo que sabés besar? Si tus padres no te dejan llegar mas tarde, como vas a aprender a ser rechazado toda una noche? Si tus amigos quieren ir a una fiesta donde no esta tu chica, como esperar que les presentes amigas? Si tus compañeros de trabajo no se quedan hasta tarde, como van a entregar mejor trabajo? Convencer es estar convencido de que podes hacer las cosas mejor y que para eso necesitas de compañía. Compañía que no sabe de lo que se pierde. Y vos sos el que tiene que enseñarle esto. Como? Convenciendo mi amigo

IMG_1794

Colorín colorado. Uno de esos cuentos de amor.

Viajaban de a dos. Azul y negro. Rojo y amarillo. El taxi los pasó a buscar por la plaza y en menos de una hora estaban en la estación. Llovía un poco, por lo que el azul se quedo celeste y el rojo, rosa. Esperaban el tren de las 5. Aprovecharon para tomarse un café y hablar de lo que harían cuando llegaran ahí. Azul, perdón, celeste, le decía a rosa que desde que sabia del viaje, no paraba de hacer planes. De poner toda su esperanza en que estos días fuera de la ciudad le harían reencontrase consigo mismo. Que necesitaba este paréntesis en su vida para poder hacer foco. Para empezar de nuevo. Una especie de restart. Rosa no lo interrumpía y solo miraba como sus labios se movían de una forma graciosa. Le llamaba la atención como el labio inferior combinaba perfectamente con el superior y dejaba escapar de vez en cuando una blanquísima sonrisa. Celeste no sabia que Rosa pensaba eso y continuaba con sus reflexiones. Con sus teorías de que a veces uno necesita parar. Empezar de nuevo. Que quizás 3 días fuera de la rutina puedan tener ese toque mágico. Esa fuerza sobrenatural de hacernos nacer de nuevo. Rosa escuchaba. Miraba. Revolvía el café que cada vez se quedaba mas frío. Celeste se levantó para pagar y rosa espero que se alejara para ver si tenia llamadas de amarillo. No es que estuviese traicionándolo, era solo que sentía algo especial por celeste. No era solo sexual. No era sólo físico. Era algo diferente. Porque a amarillo lo seguía queriendo, como se quiere a con quien se convive. Extrañaba sus llamadas. Le gustaba ver la televisión con el en el sofá de la casa. Le gustaba salir a cenar con él. Hacer viajes. Ir de compras. Comprar cosas para la casa. Esas pequeñas grandes cosas que nos amarran el uno al otro. Sin embargo lo que rosa sentía por celeste, era completamente diferente. Celeste, que alguna vez fue azul. Era el desenfreno. El imposible de controlar. El no saber que sigue después. El llamado inesperado. La parte que nos hace saltar el corazón de vez en cuando. Celeste era esa noche con olor a cerveza y porro. A transpiración y condones usados. Pero también era sabor a pizza y sushi. A viajes de escapadas. A desaparecerse por semanas hasta que la llamada perdida llegaba y solo había que responder. Rosa sentía que no estaba traicionando a nadie. Simplemente estaba dividiendo las cosas. Que para ella era algo completamente diferente. Amarillo no había llamado y eso la preocupó un poco. En especial porque odiaba tener que apagar el teléfono. Cuando uno apaga el teléfono, las llamadas quedan dando vueltas hasta que el tiempo se acomoda y llegan todas juntas al mismo tiempo. En simultáneo. Un mal menor si se compara con el beneficio de nunca tener que cargar la batería y la seguridad de que siempre hay señal. Desde la caja, celeste veía que rosa miraba [...]

IMG_2444

Humanos & Vampiros.

Soy un fanático de las películas e historias de vampiros. Pero el otro día se me ocurrió un vuelco que no creo que nadie haya visto antes. Me parece interesante y a la vez me gustaría hacerlo alguna vez. Voluntarios? ++++++ Aquí la base de la historia. Desde siempre han existido humanos y vampiros. Unos dueños de la noche, los otros dueños del día. Los vampiros, son más rápidos, inmortales, con poderes de seducción, mentales, de transformarse en otros seres. Superiores a los humanos en cualidades pero no en cantidades. Los humanos somos más pero en una lucha uno a uno contra un vampiro, la probabilidad de ganar es muy baja. Una vez que has sido atrapado por un vampiro, tres cosas pueden pasar: Te chupan toda la sangre y te matan, te chupan un poco y te convierten en uno de sus siervos o si les caes bien, te muerden y te convierten en uno de ellos. Todo esto tiene un mismo link. La conexión sangre-sangre. Si un humano entra en contacto con sangre vampiro, este o se convierte o se hace siervo. Ahora, que pasa con el resto? Todo comenzó cuando un grupo de exploradores encontró una tribu de caníbales en la selva de Irian Jaya en Papua, los aborígenes eran diferentes a los otros tipos de indígenas que practicaban esta tradición. Más rápidos, más agiles y más fuertes, los aborígenes relevaron el secreto a los exploradores. Un antiguo navío había encallado en las orillas de la selva. En su interior una familia de vampiros y siervos yacía mal heridos. Los aborígenes se comieron a los ciervos pero debido a los rituales cánibales, donde las víctimas tienen que ser cocinadas, la sangre de los vampiros se secó, dejando solo la carne y las víceras secas. Los indígenas se comieron a la madre de la familia y luego a uno de los hijos. Varios días después, los caníbales comenzaron a sentir que algo había cambiado. Estaban más fuertes, más rápidos y también podían comunicarse entre ellos sin hablarse. Al darse cuenta de esto, los aborígenes dejaron con vida a padre y a una de las hijas vampiro, obligándolos a cometer incesto, para engendrar nuevos vampiros. Los cuales serían comidos por siglos y siglos, hasta que estos exploradores llegaran y esparcieran este conocimiento por toda la tierra. Ahora los humanos cazaban vampiros de día, no para matarlos, pero si para comerlos. Granjas de vampiros en los polos, bajo el agua y en cavernas donde no hay sol alimentaban a una raza humana transformada en superraza. Los vampiros, eran cazados y desollados para ser el principal alimento del planeta. Sólo un poco de afortunados, escondidos en la noche y esperando el momento en el que pudiesen atacar de vuelta. +++++++++ Nada mal para el comienzo de una película, no?

DSC08211

Sos dolores.

Voy a intentar escribirte. Aunque no me entiendas. Aunque no me creas. Porque me tenés miedo. De lo que viene. De lo que se ve venir. Te escribo para que no entiendas nada. Porque no hay mucho para entender. Es tonto y simple. Es básico e intenta ser honesto. De niño. Rescatálo de entre estas palabras. De las que son mías. Buscálo. Encontrálo. Pedílo. Es tuyo. Es lo que me hace escribirte. A vos. La que se me apareció de repente y no se quiere ir. Porque está acá dentro. Escondiéndose entre mis manos. Dándome la espalda. Que es lo que más quiero.

3322819792_39488e60ae_b

Madryd.

Madrid ciudad de mierda. De fanáticos y de enfermos. De tullidos. Calurosa y helada. Laberinto de cagadas y orina. Impregnada de fanfarria y mentiras tan evidentes que los vómitos están por todas partes. Vergonzosa. Asquerosa. Indecorosa. Cualquier osa y mas putas osas. Mujeres hermosas que esquivan miradas y comen espaldas. Madryd y la puta carroña. La que se acumula en las mañanas de Chueca revolviendo botellas vacías y vasos de plástico llenos de meadas. Mierda Madrid. Hogar de mi pasada condena. De mi escozor eterno. De ese moco que nunca puedo sacarme. Madryd y el olor a borracho y homosexual. A drag queen. Casa de mi futuro. De mis planes. De los que no quiero pero espero. Madrid y la escoria que te tapa y te empapela. La puta que te parió madrid. Esperame que ya vengo.

2469926621_d02d762372_b

Traicionero cabrón.

Traiciones en mi boca. Son tuyas y son mías. Me hice traicionero de vos y de mi. De lo que era. Fiel a cambiar a mis mentiras. Fiel a la basura que me vio nacer de nuevo. Traicionarte no es a vos. Son mis caminos. Mis propios problemas. Esos miedos que solo cometen crímenes como traicionarte. No con una. Con todas. Con todo. Porque la traición es lo que me nutre en esta carrera a las cenizas. Donde quiero llegar pronto. Para que me lloren. Porque nadie me hizo parar de traicionar a todos y a mi mismo. Para empezar.

Palabras que no hacen sentido ninguno, pero que me dan ganas de escribir. Intentando sacar algo que esta metido dentro de la cabeza. Algo que motiva a escribir sin parar, cuando te busco a vos. Cuando no me encuentro yo. Salir de paseo a encontrarme con mis propias palabras.

A friend told me.

Couple of years ago, one big and good friend told me an amazing phrase that I love, and use all the time. “In the end everything is going to be alright. And if not happen, it’s because it’s not the end”. It’s great, no? It’s such optimistic. Good will. Hope. It’s has it all. Thanks for this words my friend. It make my life better. 

Camila Chris

Caras de Sueños

Habitación Remoto.

Despierto en una habitación blanca. Muy blanca. Justo en el medio hay un televisor. Es un viejo SABA que teníamos en casa cuando era chico. 16 canales. Se ve en blanco y negro, pero si aprieto dos canales a la vez. Aparecen los colores. Quiero mostrarle esto a alguien. Christina golpea la puerta. Pero después la puerta desaparece. “Mostráme como funciona” me dice. Sólo que esta vez no tiene baterías el control remoto y no puedo hacer el truco de apretar dos teclas para que aparezca el color. Debajo de las paredes de la habitación se ven otros pies. Gente que quiere entrar. A pesar de que no hay puertas, ellos quieren atravesar las paredes. No se por qué, pero todo depende de demostrarle a Christina que puedo hacer que el televisor vuelva a tener color. Golpeo las pilas. Mágicamente el control funciona con sólo una. Cambio a color. Pero justo ella no me ve, porque está preocupada por que entren los que esperan fuera de la habitación. Lo vuelvo a intentar, pero ella ya no está ahí. Salgo de la habitación en búsqueda de ella. No eran personas, sólo pies sueltos, que se movían sin rumbo. Veo a Chris, escaparse al final de un blanco pasillo. Hay una televisión gigante y tengo que mostrarle que sé como hacer que el blanco y negro, se hagan color.

Dientes & mandolín.

Pocas veces sueño con dientes. En especial porque son los primeros sueños que olvido. Estoy como sentado en una silla. No estoy sólo hay alguien más ahí. No se si son dos o una persona. Me hablan en un idioma que no entiendo. Es como una especie de Alemán y Asiático. De fondo suena una pequeña mandolina. Me doy cuenta que estoy atado a la silla. No me puedo mover. Estas personas me van a comer al ritmo de la música. Pero después no son mordiscos. Son besos. Besos que me babosean el cabello. Las orejas. No son sexuales ni cariñosos. Son casi a un ritmo de baile. Me logro zafar de las cuerdas que me atan a la silla. Me paro y en ese mismo momento me despierto.

Colores de nada

Durante un tiempo me preocupé mucho por la gente que tenía cerca. No podía dormir tranquilo. Sentía una presión enorme en cuidar de ellos. De que todo estuviese bien. Hacía calor. El aire acondicionado me acurrucaba y el sueño se me metió por las orejas. Despacito las figuras fueron apareciendo. Estábamos en el medio de un barco gigante que se hundía. Que se caía a pique. El barco estaba navegando sobre un mar de petróleo. Un naranja oscuro. Yo sabía que el petróleo es negro, pero sin embargo este era naranja y se veía oscuro como el negro. Pero sin dejar de ser naranja. Varios amigos corrían por la cubierta, uno a uno los ayudaba a meterse en pequeños barcos cuadraditos, pintados de blanco y azul. Ya habían salido casi todos, el barco comenzaba a hundirse por la proa. Cuando estaba por subirme al último, veo que un amigo seguía arriba. Pero si yo mismo lo había ayudado a subir en uno de los primeros barquitos. ¿Qué hacía ahí ahora? Con el agua por la cintura, pude ayudarlo a subirse al barquito que iba casi lleno. Estábamos desenganchándonos del gran barco, cuando escucho un grito. “Allá!” y sobre la borda, otro amigo que se quedaba. Les supliqué a los del barco que dieran la vuelta. Era otra vez él. El mismo amigo que había salvado 3 veces. El barquito no se quiso acercar mucho, por lo que tuve que saltar a nadar. Nadando, me crucé con varios amigos, todos flotando que estaban agarrados por una soga al último de los barquitos. Salía el sol.

Humo humo humo.

Era un bus muy chiquito. Muy chiquito. Sólo entraban personas de a uno. Y de lado. Me lo tomé en la esquina de Urquiza e Ituzaingo. Subió por Urquiza y dobló por Montecaseros. Era el fin del mundo, o al menos así se sentía. En una de las esquinas había una montaña de gente muerta que llegaba hasta el tercer piso de un edificio. Un gran demonio, con pies de cabra, torso humano y cabeza de dragón fumaba una pipa al mismo tiempo que masticaba personas. A nadie parecía darle miedo. En especial al conductor, que resultó ser un amigo, a pesar de que no me reconocía. Yo sabía que lo conocía, pero no era como lo recordaba. De repente, el me reconoció. Obligó a todos a bajarse del bus y me dijo. “Vos quedate, ahora nos vamos a escapar en serio” Juntos en el bus angostito. Cruzamos el mar y me dejó en Cibeles. Lo saludé y me desperté.

Hunt. Run. Burn.

Todo se prendía fuego. Pero de una forma lenta. Aunque a veces se aceleraba. Naranja. Amarillo. Azul. Rojo. Verde. Violeta. Todos esos colores sin embargo no hacía calor. Todo se quemaba a mi alrededor pero no sentía ni miedo ni nervios ni nada. Estaba en el medio de una caverna. No parecía haber escapatoria. Sin embargo una calma descomunal seguía tranquilizándome mientras las chispas y las llamas eran cada vez más grandes. Estaba solo. Es raro. Nunca sueño que estoy solo. El techo de la caverna se abrió y la luz fue tan grande que el blanco más blanco no alcanzaría para describir esa luz. Me sentí mucho más tranquilo aún cuando galopábamos hacia la montaña. Éramos cuatro si mal no recuerdo. Lucas era uno de ellos y no paraba de sonreír. Llegamos a la ciudad, después de pasar varios valles. Todo iba muy rápido. Los caballos casi volaban sobre el piso. El fuego parecía muy lejos. Sin embargo aún olía a humo. Los pies de los caballos desaparecieron tan rápido que cuando me descubrí sentado en un sillón, no me di cuenta que estaba haciendo. Intenté leer el numero de los canales en el control remoto, quería saber como había salido el partido. Era imposible mantener los números quietos, se movían de un lugar para el otro. Saltarines y cambiantes. Menos mal que me desperté sin transpirar.

Granada de vinilo.

Estábamos durmiendo. De repente se escuchan explosiones. Salimos de la cama y caminamos a la terraza. En el cielo hay destellos azules y rojos. Es como si hubiese una guerra entre las nubes. Veo como la mayoría de los disparos salen de la tierra hacia el cielo. Pero de repente, desde el cielo caen una especie de torpedos. Son cilindros largos. De color azul y con unas líneas rojas alrededor. Impactan en los edificios, por todos lados. Uno de ellos golpea el nuestro. Me asusto mucho y mi único objetivo es protegernos. Se que en el sótano estamos a salvo. Bajamos corriendo como locos. Agarro mi bate y algunos vinilos. Supongo que recuerdo como ellos fueron útiles en “Shaun of the Dead”. Por más de que bajamos rápido. Los vecinos ya están debajo, haciendo una barricada que intenta detener a estos aliens con pinta de zombies azules. Como el superhombre de Watchmen. Uno de ellos intenta agarrar uno de los míos, en ese momento parto un vinilo y lo uso como cuchillo. Se lo clavo en el cuello, pero es como si todo fuese de goma. A duras penas queda clavado, pero el Alien se lo saca y me pregunta: “Por qué querés matarme?” Yo le respondo que veo como su raza está pulverizando a la mía. Cada vez que uno de ellos dispara, es como que las personas se convierten en un polvo que se esparce por el aire. El me mira y me responde “No estamos matándolos, estamos evolucionándolos. Ahora cada uno de ustedes es una entidad. Nosotros los elevamos a formar parte del todo. Del universo. De algo mucho mayor que simples formas.”
Cuando me desperté, me quedé pensando en eso varios días.

Monoslobos Sacacorchos.

Estamos en una torre. Llueve afuera y hace mucho frío. A pesar de que el lugar es gris y todo indica invierno, es verano. No hay ningún indicio que lo diga, simplemente lo sé. Estamos intentando entrar en la torre, porque estamos en una especie de terraza. La idea es refugiarnos de lo que hay afuera. Todavía no sé lo que es, pero asusta. Entran todos y sólo falto yo. Cuando me estoy por meter, unos pequeños monolobos me saltan en las manos. Son pequeños, unos 10 centímetros. Más que monos, parecen ardillas, pero tienen un hocico como de lobo, o mejor dicho como de mono de esos que tienen colmillos. Su pelaje es plateado, marrón y blanco. Tienen cuatro dientes muy grandes delante. Cuando se cierran, traban perfectamente, haciendo muy difícil volver a abrirlos. Me saltaron a las manos y a los pies. Me preocupaba que atacaran a los demás, así que me interpuse y por eso me atacaron. Los de adentro me gritaban. “No dejes que te agarren, te van a cortar los dedos” y yo pensaba, “Qué querés que haga? Qué deje que te los corten a vos?”. Y a pesar de que mordían con mucha fuerza y dolor. Yo les abría la boca y me los sacaba una y otra vez. Eran muchos y saltaban como los velocirraptors de Jurasic Park. Finalmente cerramos la puerta y solo unos 4 entraron conmigo. Tenía uno en cada mano y dos colgándome de los antebrazos. Golpeando mis brazos contra la pared, aplaste a 2. Los de las manos, me los sacaba, pero volvían a morder. Tenía las manos todas marcadas con muchas mordidas. Me desperté con una alarma a las 7 de la mañana. Cuando fui al baño y me miré al espejo, tenía mordidas en los labios.

Ahora vos.

Despertó sin lengua y sobre una mancha de sangre seca en el piso. Quiso gritar pero solo un sonido gutural salía de su garganta. No le dolía, pero sentía un pedazo de carne en su boca. Se asustó cuando no recordó como había llegado ahí, ni desde cuando no tenía lengua. Sonó el despertador y fue como un mazazo de realidad. No reconocía la habitación. No sabía desde cuando ni donde estaba. No sabía si era su habitación o no. Buscó en los bolsillos de sus pantalones. Estaban todos vacíos. Incluso no recordaba como había conseguido esos pantalones de gimnasia. Se demoró un tiempo en darse cuenta que la habitación no tenía puertas. Sin embargo había una cama, una mesa de luz, un sofá y una biblioteca. Las paredes estaban decoradas con un papel tapiz verde fluo, pero muy gastado. El techo era de yeso y una lámpara de tubos fluorescentes estaba encendida. La alarma volvió a traerlo a la realidad. No había hora, simplemente todas las luces del reloj estaban encendidas. 88:88. Se paró para apagar el despertador. No se si el miedo o simplemente costumbre, hizo que lo que menos le preocupara fuese el no tener lengua, sino que todo esto acabase. Se metió en la cama e intentó dormir. Recordar. Se tapó los ojos y comenzó a respirar profundamente. Estaba convencido que todo acabaría y esto no era la realidad. Era uno de esos malos sueños. A pesar de que todo se veía y sentía tan real. No podía ser verdad. No había razón. Intento dormir. Pensar en nada. En calles llenas de gente. De amigos. Intentó recordar caras familiares pero no pudo. Se le desdibujaban. No se acordaba de nadie. Me despertó de un grito. No, no, no, decía mientras se tocaba la boca. Me contó todo su sueño y luego me preguntó donde viven los sueños que no queremos. Esas pesadillas que dejamos de lado. Si nosotros nos sentimos reales, ¿será que los sueños también así se sienten?. Nuestras pesadillas existen incluso cuando no las soñamos? Nos están esperando? Y mientras lo hacen, que pasa? Cómo se entretienen? Cerró los ojos y volvió a dormir. Me dejó con un gusto amargo en la boca y los ojos bien abiertos.

Insectos.

Anoche soñé algo muy raro. Los insectos se daban cuenta que en realidad ellos eran los dueños del planeta, pero debido a su pequeño tamaño no habían podido generar grandes cambios. Sus piernas eran muy pequeñas, sus alas muy chiquitas. Además de eso eran tantas razas que les era imposible ponerse de acuerdo. Pero no se como, los insectos se dieron cuenta que podían apoderarse de los cuerpos de los humanos, metiéndose dentro y manejándolos como máquinas. El cuerpo humano tenia tantas puertas de acceso que era facilísimo ser abordado. Sólo tenían que llegar al cerebro e inutilizar una parte para que el resto pudiese ser manipulado fácilmente desde el interior y así lograr que los humanos hiciesen aquello que los insectos quisieren. La cosa es que hubo una gran rebelión y los insectos estaban por todos lados. Lo que empezó como una pequeña invasión en un pueblo, se desplegó por todo el mundo. Obviamente que el sueño estaba todo contagiado de películas americanas donde algunos sobreviven, y se refugian en algún lugar. Bueno, ese lugar era la casa de un amigo: Flaxon, que había logrado aislar toda la casa para que los insectos no entraran. Había conseguido aprender a hacer comida de ellos, por lo que tenia una especie de trampa donde los cazaba y después podía hacer comida con ellos. Ahí vivía él con sus dos hijos en una casa abandonada, que había reformado completamente. “Llegamos antes que ellos, me decía, mientras me mostraba las instalaciones de su casa.” En una habitación tenía una cama matrimonial, donde él había inventado una sistema donde, al levantar la cama, se descubría una especie de mini-laboratorio, en el cual el se encargaba de estudiarlos. “Para entender como matar a unos y no a otros”, me decía. Lo primero que los insectos hicieron, fue adueñarse de los grandes mandos. Se metieron dentro de los grandes decisores del mundo pero luego el poder se les fue de las manos y el resto de los insectos se comenzó a meter en gente normal y ahí fue cuando empezó esta guerra-invasión desmedida. Como siempre el sueño se desvanece a medida que pasa el tiempo, pero lo que si me acuerdo es como los insectos demostraron que estaban al mando del mundo, y eso fue cuando los lideres del mundo se reunieron en un mismo lugar y a la hora de dar el discurso inicial, hicieron levantar una cortina, donde los “verdaderos” lideres estaban colgando ahorcados. Raro, no?

No eran 4, eran 3.

Muchos o uno junto. Todos ellos aparecieron en lo alto de una colina. El cielo estaba violeta, como el en video de Purpple Pills de Eminem. Los esperaba en lo bajo de la colina. Sentado en una bicicleta de tres ruedas. Cuando se acercaban, yo ya no estaba solo. Un grupo de amigos estaba conmigo. De ser varios, pasaron a convertirse en 3. Viejos que sólo vestían una camisa blanca y desnudos en la parte de abajo. Pelos largos pero sin barba. Uno de ellos tenía un sombrero de marinero. El que me hablaba nada. Simplemente esa camisa blanca, toda roída y deshilachada. Se suponía que estaba predestinado que habláramos. Una cosa de esas que no se sabe como, pero se siente. Era uno de los viejos que entendía el significado de la vida. La gran pregunta. La más importante de todas. El viejo era como que ya sabía de que se trataba esto. Se sonrío y esperó mi pregunta. En el preciso momento en el que le pregunté de que iba todo esto de la vida, no pude dejar de mirar como uno de mis amigos tenía pequeñas cabecitas que zumbaban, molestamente. Las hice callar y me decidí a escuchar. Ya era muy tarde. El viejo había hablado y estaba de nuevo caminando. Me quedé mirando el cielo violeta. Mis amigos se fueron en la bicicleta y otra vez sentí la sensación de que por un momento había entendido todo, aunque después se me olvidara.

Erantzun

Así como el famoso Necronomicón, Cissar Saladus, escribió su Erantzun. El famoso libro de las respuestas. Donde un pequeño volumen de 367 páginas, incluía todas las respuestas de la humanidad. Después de varios siglos de lecturas e idas y vueltas. El incansable Cissar, desmenuzó las respuestas de todos los libros. De todas las preguntas, condensándolas y tamizándolas para que nada quedase perdido en las idas y vueltas de la humanidad y sus pocas ganas de aclarar. El Erantzun está dividido en días del año romano, sumando 3 días de vacilación, como los viejos egipcios. El libro fue escrito a finales del 1800 y con varias reediciones clandestinas que ayudaron a diluir el mensaje original, convirtiendo las enseñanzas en superficiales libros de autoayuda. Se dice que después del gran incendio de 1845, en la biblioteca de Lisboa, ninguna de las copias originales sobrevivió, sin embargo, varias noticias de periódicos lusos, hacen referencia a pasajes del libro o incluso algunas citaciones a muchas de sus respuestas. Se dice que durante la segunda guerra mundial, Hitler envió un grupo especial, compuesto de los más entrenados SS, en búsqueda de las páginas perdidas del libro de las respuestas, y que afortunadamente no tuvieron éxito. En la actualidad, pueden encontrarse ediciones piratas en algunas de las más secretas webs del underground. Silkroad, Taringa & 23456, ofrecen extractos de sus páginas, pero que sin saber el correcto orden, son inútiles. Impecable Saladus. Una vez más, sus andanzas marcan el rumbo de la literatura y por que no decirlo, de la humanidad.

DSC00592

“Divertirse,

es una forma de escaparse.”

Cisser Saladus. Badajoz, 15 de Enero de 1754

IMG_1636

Caníbales.


Desde hace varios meses vengo pensando en el fin del mundo. No se si los pensamientos vienen desde lo que vemos en las noticias. Desde los documentales apocalípticos que me gusta ver o desde que ví la película The Road. La cosa es que no paro de sentir que todo esto se va a ir a la mierda muy pronto. Que todo va a explotar. Y se va a poner feo. Desde que nos vamos a hacer caníbales para sobrevivir, hasta una sociedad con murallas gigantes donde sólo entran los que tienen plata. Está pasando, en silencio, pero siento que está pasando. Sólo falta el fogonazo de partida. El caos en las calles y los ricos atrincherándose en los rincones más altos de las ciudades. Seguros y protegidos por sus policía privada o simplemente las del estado. Que al fin y al cabo es todo lo mismo.
Siento que esto está por explotar. Que la cosa no da para más. Sueño con la gente intentando entrar en casa por comida. Un grupo de personas que intenta violar a mi chica mientras simplemente busca algo con alcohol para olvidar. Para patear ese futuro que no ven unas horas más adelante. Me compré un bate de béisbol para defenderme de esos ataques inconcientes. En sueños. Un bate de metal para romper brazos. Para atacar a los que les duele el hambre. A los que les aplasta una bota en la comisaría. Porque soy yo o ellos. A eso hemos llegado. Eso es lo que se me mete en la sangre y se revuelve en la cabeza. No fue siempre así? O matas o te matan. Y así vivimos, siglos y siglos, usando el dinero y otras pelotudeces para poner en el medio. Para aligerar esa carga básica desde el comienzo. Yo quiero esto y vos también. Yo lo tengo y vos no. Me lo vas a sacar? Sobre mi cadáver. Y bueno, veamos. Ese motorcito que tenemos en la cabeza o en el sistema o no sé donde puta está pero es terrible. Es asqueroso. Nos hace darnos cuenta que no hemos evolucionado una mierda en ese sentido. Somos capaces de hacer que circuitos nos hagan caso. Que materiales se doblen a nuestros pies. Que podamos estar en más de dos lugares al mismo tiempo. Que podamos hablar con nuestra mamá al otro lado del mundo, en un microsegundo, pero con respecto al “esto es mio y eso es tuyo” no hemos avanzado una línea. Todos queremos más. Cada vez más. Y para tener más, parece incondicional que otros tengan menos. Que sé yo. Me fui por las ramas. Quizás son los divagues antes de que llegue el final. Es el ver tu vida que pasa delante de tus ojos. Rápido antes de que te estrelles contra la realidad.

“La vida es larga,

pero se pasa muy rápido”

Cisser Saladus. Ugarteche, fines de la fatídica primavera del ’83

DSC00406

Viceversa.

A veces las cosas no son como salen. Empieza el año. Acaba un año. De a poco vamos entendiendo o al menos, voy entendiendo que nada es tan blanco y negro. Que aunque la cabeza te haga ver que o te aman o no. El corazón no lo descifra tan claramente. Empieza este año y las palabras del pasado suenan a gastadas a viejas. Termina el año y con él se va todo lo feo y retorcido. Me queda lo blanco. Lo que brilla. Eso que me hacer salir a la calle todos los días y mirar las escaleras con ganas de subirlas. Sin tenerles miedo y metiéndoles el pecho de frente. Empieza el año. Porque me gusta saber que este es ese año que tanto queremos. El de la paz. El de que todo va a salir bien. A pesar de que ese pensamiento sea el que mueve esa manivela gigante que hace girar el mundo. Esa inocencia de que algún día vamos a salir de esta. Termina este puto año de mierda. Lleno de dolor ajeno. De sonrisas apagadas y de mucha fuerza y esfuerzo que se lo chupan unos pocos en una noche de fiesta. Atrás queda ese pedazo de mentira que ni quiero volver a ver. El de todos y el de algunos. Ahí viene este nuevo año. Quizás el último. Quizás el que enciende un final que no parece bonito. Estamos todos acurrucados esperando que arranque. A ver como nos va. A ver si las cosas van a ser grises o blancas y negras. Yo creo que depende de nuestra creatividad. Y lo digo desde mi comodidad. Desde mi casa calentita y mis sonrisas en las mañanas. Tal vez por eso sea más fácil. Tal vez ese sea el escudo que me permite estar seguro a la hora de escribir todas estas mierdas. O será que porque le pongo una sonrisa, es que la casa está calentita? Será que veo la copa media llena lo que hace que esa sonrisa hermosa me despierte cada mañana? Es que a veces las cosas no son como salen. No son ni blancas ni negras. Son como nosotros queramos. O como nos digan que tienen que ser. O viceversa.

Fotografía no confirmada de Cisser

Cisser Saladus

Muchos me preguntan de donde saco las citas de este multifacético artista-pensador. Es sólo googlear. Aqui, una breve bibliografía que encontré por ahí.

++++++++++++
Cisser Saladus:

Cisser Saladus (Creta, Ecuador, 19 de Diciembre de 1731 – Leganés, 10 de Marzo de 1891) fue un poeta, pensador, escritor, novelista, realizador, escultor, compositor, cantante, guitarrista, inventor, conde, maratonista, malabarista y casanova gitano de la generación originaria de las estepas primordiales de la escritura prosaica. Es uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía incomprendida». Cisser Saladus, de los Saladus de la IV generación es de los que se consideran uno de los originales inconformistas de la sociedad pseudo-anárquica.

Presionado por su padre, acorralado por sus amigos y principalmente escondiéndose de los acreedores, se radicó en Austria donde inició sus estudios de Filatelia y trabajó por un tiempo en una empresa de colchones. Conoció allí a los que serían sus grandes maestros en el arte del soliloquio y a otros pseduo intelectuales, quienes lo inclinaron hacia el campo de la metafísica y la culinaria, dedicándose desde entonces por entero a la escritura. En 1787 fundó en San Sebastián, con su inseparable amigo, el monaguillo Nicola Rogerronetti, la cofradía de poesía «Macanas». En 1791, obtuvo el Premio de los lectores por su ensayo «Espacios Predeterminados», al que siguieron entre otros, «Como te digo que si, te digo que no» 1792, «Dale, que vamos a por más» 1792, «Lo que nos falta es un central» 1793, «Dame dos de muzza» 1794 y «Manual para entender al corazón» 1795 y una de las que serían sus obras cumbres: «Manual para entender al corazón» . En 1800 recibió el Premio Regional de las Letras Anglo-Latinas. No se conoce con certeza el dia y el año de su muerte, pero se calcula que puede ser entre el marzo de 1891 y Septiembre de 1900.

=== Biografía ===

Guitarrista de profesión, su nombre completo era Cisser Martín de los Ángeles Frederick Amundesen Saladus , lo que aprovechó para firmar sus obras con varios pseudónimos como Rafael Esteban, Juan Dos o Martín Fréderick. Entre los años 1777 a 1888 tuvo su residencia legal en la conocida Residencia de Estudiantes: “Hasta cuando”, donde conoció a los que serían sus amigos de toda la vida. Jota Jota De Saramago, Rolando Nefertiti y su inseparable Marco Carsertone

En 1746 fundó la colección de poesía «Dolor», que pretendía hacer de puente entre las sensaciones que antes de la pubertad se convertirán en la del exilio y el abandono. Aparecen así, bajo ese sello editorial, traducciones de grandes pensadores como Esteban Quito y Concha Lora.

En 1786 publica “Macanas”, un ensayo-cancionero en prosa en el que por primera vez firma como “El Cisser”. En su primera etapa como canta autor poeta. Posteriormente dejará esa denominación para cambiarla por “C”, Casanova “S” o simplemente mujeriego.

En la brillantes años cincuenta, se integra en la estética de las preocupaciones (1752 “No me gusta, no preguntes por que” y 1755 “Believe in me” verdadera biblia del des-entendimiento social). Junto a el grupo “De plastilina” y la batería de Marco Casertone, defienden la idea de una vida prolifera pero no elitista, al servicio de las ideas, “para transformar el mundo”:

:”* “No es que estemos de acuerdo con lo que pasa, es que a veces no nos queda opción. Necesitamos salir de ese agobio, creando nuevas opciones, por más que parezcan locuras. Porque al final de todo, es una locura seguir viviendo como lo hacemos” Cisser Saladus. 1759. “Digámoslo de una vez”””

Cuando este modelo de filosofía social entró en crisis, Saladus volvió a sus orígenes pasivos. Diseño el abre cervezas doble y reeditó ensayos de la vieja Tebas. También ensayó la composición experimental y la poesía anacrónica en sus primeras canciones acusicas para partidos políticos (1791).

Entre las primaveras de 1800 y 1805 se publicaron sus primeras Obras Semi-Completas en 120 volúmenes.

A comienzos de 1816, una comisión multi-cultural, lo galardona con el Premio Barrial de Personalidades Ilustres, avalado por el Ministerio de Asuntos Estéticos y Profundos de la localidad Austriaca de Lech. A fines de ese año presenta su film “El ojo entrecerrado”.

Varios misterios y contradicciones salpican la vida de Saladus. Problemas familiares, enfermedades congénitas, desamores, falso contacto en el carburador y fenómenos paranormales, asaltan cotidianamente en autobiografía de este curioso y prolifero personaje de la cultura popular.

Quizás el más grande de sus misterios, sea su muerte, que pese a que en el registro forense de Leganés data de 10 de Marzo de 1891, la verdad es que su cuerpo no fue hallado, es que simplemente una de sus amantes dijo que lo había matado y los forenses le creyeron.

=== Cissar, sus viajes y memorias ===

=== Obras Literarias ===

* Macanas (1786)
* No me gusta, no preguntes por que (1752)
* Believe in me (1755)
* Digámoslo de una vez (1759)
* Espacios Predeterminados (1791)
* Como te digo que si, te digo que no (1792)
* Dale, que vamos a por más (1792)
* Lo que nos falta es un central (1793)
* Dame dos de muzza (1794)
* Manual para entender al corazón (1795)

=== Filmografía ===

* Ryu Aduken (1745)
* Melasa de Papaya (1765)
* I want. You? (1767)
* Vamos a la escuela (1800)
* Somos todos Pi.Tufo? (1810)
* El ojo entrecerrado (1816)
* Macanas “La Película” (1820)

=== Obras teatrales ===

* Amigos en el escenario (1760)
* Los peligros de las palabras (1763)
* Tilt (1768)
* Aplaudan que para eso pagaron (1770)
* Tengo alma, pero no soy un soldado (1773)
* Los asesinos están en butacas (1773)
* Yeah! This is a musical (1773)
* Termitas dormilonas (1774)
* De casados queremos estar solteros pero no viceversa (1775)
* Macho, dijo la partera (1776)
* Menage a toris interminable (inacabada) (1776)

=== Esculturas ===

* Amigos en el escenario (1760)
* Los peligros de las palabras (1763)
* Tilt (1768)
* Aplaudan que para eso pagaron (1770)
* Tengo alma, pero no soy un soldado (1773)
* Los asesinos están en butacas (1773)
* Yeah! This is a musical (1773)
* Termitas dormilonas (1774)
* De casados queremos estar solteros pero no viceversa (1775)
* Macho, dijo la partera (1776)
* Menage a toris interminable (inacabada) (1776)

++++++
IMG_0123

Partí.

 Tenía veintitrés lunares. Los contaba una y otra vez. Repetía en voz alta cada uno.

Se levantaba temprano solamente para ver como amanecían en su piel, con que fuerza se imponían en la luz del día, desapareciendo por la noche hasta tal punto que debía señalarlos y hasta remarcar los lugares donde se encontraban para poder reconocerlos.

         Había armado un catálogo con cada uno de ellos, señalando las ventajas de llevarlos consigo, ubicación , color, tamaño, sensación corporal, día en que nacieron y su evolución.

         Sus comentarios se remitian a un único y monótono tema de conversación: sus lunares, ya no le interesaban ni siquiera compararlos con los de otra persona, informarse leyendo libros respecto al tema, charlarlo con sus amigos, familia, vecinos, compañeros, ni con su fiel y abandonada tortuga.

         Se encerraba en su cuarto, bajo una difusa luz roja, especialmente seleccionada para observar como afectaba sus lunares.

         En un principio pasaba largas horas jugando con los nombres que les había asignado a cada uno de ellos, repitiendo sus historias,anecdotas, momentos “especiales” que guardaba para cada uno de ellos

         Una noche, sentado a orillas de su cama, sin poder dormir, con una extraña sensación en su mano izquierda, comenzo a preguntarse por el origen de uno de sus lunares. Llevaba mucho tiempo con él, nacio joven, y oscuro, “la negra” lo llamaba. Era el numero uno, el precursor de su pasión. El dueño de sus pensamientos, pero al mismo tiempo, el orígen de su desconexión, de sus delirios, de su locura.

         No recordaba cómo había nacido, su evolución,sus momentos “especiales”, y lo que mas le perturbaba: no entendía el por qué de su frenético enamoramiento. Ese misterio duro solo un tiempo fugaz, se relajó y pensó “mañana lo sabré”. Dormía, al fin, cuando el sol comenzó a despertar.

         Se extraño de sus ocurrencias nocturnas y las comentó como un chiste ocasional.Hicieron, preguntas, charlaron y charlaron sin parar, sin descansar. Paso el tiempo, meses, años y estaciones sin volver a tener aquella extraña sensación.

          Y entonces sus días, sus tardes, sus noches transcurrieron “sin alteraciones significativas”; se levantaba admirando sus lunares, y se acostaba por la madrugada sin poder dejar de mirarlos, de  adorarlos, de estremecerse por esas marcas misteriosas que cercaban su piel, permaneciendo de fondo el mismo pensamiento: qué son? Por qué estan? Para qué? Por qué no puedo dejar de preguntarmelo?…

         Hacia los veintitres años, un ocaso sin luz, una escalera sin espacio, un mar sin olas, una pregunta sin respuesta lo capturo: donde está  ella?

         Su compañera se había fugado sin despedidas, sin señales, sin marca registrable, sin principio ni fin.

Su vida entera le era insignificante. Se había desconectado,  quebrado, sumergido en busca de aquel faro traicionero. Busco, buscó, buscó y buscó.

Se fue, respondió. Sin parar.

NN.

 Me preguntas por su nombre?. No sé, no me acuerdo, creo que nunca me lo dijo, tal vez lo imaginé…quién sabe…

Nació el diecisiete de setiembre, le gustaba recortar en las revistas todos los modelos de casas que apareciesen, los guardaba en un pequeño cajón de su habitación. Pasaban los días y ella solamente pensaba en sus recortes. Por las noches los sacaba y se pasaba las horas mirando y uniendo cada pedazo de papel imaginando…vaya uno a saber qué?…

Ponía el despertador todos los días en el mismo lugar y a la misma hora. Se levantaba y empezaba a caminar. Recorría Carrodilla, Córdoba, Buenos Aires, Mar del Plata, Chile, ayer, mañana…hoy. Llevaba en el bolsillo dos cosas; un papel en blanco y una bolsa. Antes de salir revisaba cuidadosamente que no le faltasen ninguno de los dos instrumentos con que contaba para hacer sus recorridos habituales.

Tomaba siempre el mismo colectivo, a la misma hora y  se sentaba en el mismo lugar. Reconocía cada esquina, rincón, calle, vereda y quien sabe qué mas…

Cuando llegaba su destino se preparaba para bajar y comenzaba a reflejar aquella esteroeotipada sonrisa que le permitía a uno predecir cual iba a ser exactamente su próximo movimiento.

“Prefiero no entender y preguntar.

Que entender y quedarme callado”

Cisser Saladus.

Marbella, Verano de 1983

IMG_1409

Lee.


Aprendí a convencer gente hace mucho tiempo. Cuando era un niño. No se, 13 o 15 años. Aprendí a entender que no se luchan todas las batallas. Que no se debe creer que vas a ganar siempre, porque si no pasa nada, no pasa nada. Lo que hay que hacer cuando pasa, es que pase. Y para eso necesitas convencer a la gente. Convencer a tus amigos de ir a esta fiesta y no a aquella. A tu novia de que se saque la ropa. A tus padres de que te dejen llegar más tarde. A tus compañeros de trabajo de que quedarse hasta más tarde vale la pena. Convencer no es mentir. Convencer es argumentar para que las cosas que tienen que pasar, pasen. Si tu novia no se saca la ropa, como le vas a enseñar todo lo que sabés besar? Si tus padres no te dejan llegar mas tarde, como vas a aprender a ser rechazado toda una noche? Si tus amigos quieren ir a una fiesta donde no esta tu chica, como esperar que les presentes amigas? Si tus compañeros de trabajo no se quedan hasta tarde, como van a entregar mejor trabajo? Convencer es estar convencido de que podes hacer las cosas mejor y que para eso necesitas de compañía. Compañía que no sabe de lo que se pierde. Y vos sos el que tiene que enseñarle esto. Como? Convenciendo mi amigo

IMG_1907

Rápido.


Mis dedos son mas rápidos que mis ojos. Mis besos mas rápidos que mi cabeza. Tus recuerdos mas dolorosos que mi presente. No quiero escribirte mas mensajes. No quiero perderme en mas de estos pseudopoemas de dolor. Sin embargo aquí estoy. Otra vez mas. Esperando como hacen los que saben. Los que acechan desde las sombras sin miedo a conocerte a descubrirte. Sin ningún remordimiento de lo que vendrá de lo que será. Porque mis dolores son mas aburridos que mis historias. Como vos no hay amor alguno, pero sin embargo no sos mi único amor. Ya me cortaron varias veces. Ya hice sangrar muchas más. Para que insistir. Para que contestar las llamadas? Para que entregar la sangre? Compartir las flores. Para que engañar con besos? Con palabras que abren piernas? Para que? Para quien? Si mis olvidos son mas rápidos que mis recuerdos.

IMG_1794

Colorín colorado. Uno de esos cuentos de amor.


Viajaban de a dos. Azul y negro. Rojo y amarillo. El taxi los pasó a buscar por la plaza y en menos de una hora estaban en la estación. Llovía un poco, por lo que el azul se quedo celeste y el rojo, rosa. Esperaban el tren de las 5. Aprovecharon para tomarse un café y hablar de lo que harían cuando llegaran ahí.
Azul, perdón, celeste, le decía a rosa que desde que sabia del viaje, no paraba de hacer planes. De poner toda su esperanza en que estos días fuera de la ciudad le harían reencontrase consigo mismo. Que necesitaba este paréntesis en su vida para poder hacer foco. Para empezar de nuevo. Una especie de restart. Rosa no lo interrumpía y solo miraba como sus labios se movían de una forma graciosa. Le llamaba la atención como el labio inferior combinaba perfectamente con el superior y dejaba escapar de vez en cuando una blanquísima sonrisa. Celeste no sabia que Rosa pensaba eso y continuaba con sus reflexiones. Con sus teorías de que a veces uno necesita parar. Empezar de nuevo. Que quizás 3 días fuera de la rutina puedan tener ese toque mágico. Esa fuerza sobrenatural de hacernos nacer de nuevo. Rosa escuchaba. Miraba. Revolvía el café que cada vez se quedaba mas frío.
Celeste se levantó para pagar y rosa espero que se alejara para ver si tenia llamadas de amarillo. No es que estuviese traicionándolo, era solo que sentía algo especial por celeste. No era solo sexual. No era sólo físico. Era algo diferente. Porque a amarillo lo seguía queriendo, como se quiere a con quien se convive. Extrañaba sus llamadas. Le gustaba ver la televisión con el en el sofá de la casa. Le gustaba salir a cenar con él. Hacer viajes. Ir de compras. Comprar cosas para la casa. Esas pequeñas grandes cosas que nos amarran el uno al otro.
Sin embargo lo que rosa sentía por celeste, era completamente diferente. Celeste, que alguna vez fue azul. Era el desenfreno. El imposible de controlar. El no saber que sigue después. El llamado inesperado. La parte que nos hace saltar el corazón de vez en cuando. Celeste era esa noche con olor a cerveza y porro. A transpiración y condones usados. Pero también era sabor a pizza y sushi. A viajes de escapadas. A desaparecerse por semanas hasta que la llamada perdida llegaba y solo había que responder. Rosa sentía que no estaba traicionando a nadie. Simplemente estaba dividiendo las cosas. Que para ella era algo completamente diferente.
Amarillo no había llamado y eso la preocupó un poco. En especial porque odiaba tener que apagar el teléfono. Cuando uno apaga el teléfono, las llamadas quedan dando vueltas hasta que el tiempo se acomoda y llegan todas juntas al mismo tiempo. En simultáneo. Un mal menor si se compara con el beneficio de nunca tener que cargar la batería y la seguridad de que siempre hay señal.
Desde la caja, celeste veía que rosa miraba su teléfono y se sintió un poco usado. El sabia lo de amarillo y a pesar de que lo aceptaba, no podía esconder sus celos.
……
Celeste le hizo señas para que lo acompañara. El tren venia con retraso y seguía lloviendo a cántaros. Celeste paso a ser blanco y Rosa también.

IMG_3098

Duele


Quien te ama te hace daño. De a poco se descubren las víctimas de dolores intensos, de caminos que no nos dejan llegar a ningún lado. Sin esperanza que las cosas se desenvuelvan de otra forma que no sea la misma que todos esperamos. Un dolor intenso que nos acecha desde dentro. Que se convierte en placer y a la vez nos acorrala contra sensaciones dispares. Daño que no se revierte ni con besos. Ni con risas. Ni con caricias robadas de otros. De otras. De mañanas donde nos encontramos abrazados en una cama y mis palabras se me escapan en tu oreja. El daño de construir. De equivocarse cuando uno intenta empezar una y otra vez. De saber que va a fracasar. Porque ni uno solo de nosotros se anima a empezar sabiendo que las cosas no van a funcionar y sólo aquellos que se animan son los tontos que se hacen daño. El daño mas incontrolable y hermoso que se pueda sentir.

IMG_0109

Pegadito.


El calor era intenso, mi ropa se acercaba tanto a mis formas que era casi imposible distinguir la superficie de ambas. El asfalto reflejaba a cada uno de nosotros, cada movimiento era registrado tan nítidamente que nos encontrábamos sumergidos en dos dimensiones de una misma cara. Parecíamos señalar un tipo de interacción que no terminaba hoy, se prolongaba eternamente…sin reconocer exactamente su comienzo y menos aún el fin.
Escuchamos las pequeñas vibraciones de un sonido que se prolongaba en el interior de nosotros y aumentaba a medida que nuestros cuerpos permanecían en sus posiciones, inmutables. El deseo de decifrar las claves de aquello que se pronunciaba se hacía cada vez mas intenso, sin embargo todos incluyendo el silencio que nos acompañaba permanecimos sigilosa y desconfiadamente reservados. Tratando de respetar hasta el último respiro nuestros lugares.
Poco a poco comenzamos a dispersarnos (quién sabe los motivos ocultos de nuestras intenciones). Como guiados por algún tipo de autoridad, nos desplazábamos estratégicamente sobre la superficie. Recorrimos una y mil veces los caminos señalados por nuestros recuerdos, espacios gastados por el uso. Sin embargo la diversidad de eventos que se pueden evocar en momentos como este hace que se torne imposible concebir la posibilidad de encontrarnos entre alguno de sus rincones.

IMG_3016

Morocha.

Se me hacía tarde, iba a cumplir veinte años, y los cosméticos aún no sabían mi nombre. Por un momento pense tarde para qué?… pero una cosa lleva a la otra y ya tenía el bolso armado las monedas en mi mano y si vamos al caso, ya estaba en la parada de colectivo, entonces me dije: subite morocha tenés que marcar tarjeta.
Me pasaron a buscar a mediados de mayo, mas exactamente el diecisiete. Subí y saludé a todos aunque no reconocía bien sus caras. Estaban dispersos, dejando cada uno un asiento a su lado que me señalaba mi lugar. Sin embargo la decisión se tornaba difícil ; mi bolso era demasiado grande y no cabía en cualquier asiento. Debía encontrar un pasajero que fuese lo suficientemente delgado como para no estorbarle.
Me quedé esperando algún gesto de caballerismo, y quizás fue esa la causa de mi larga espera, quién sabe…. Finalmente uno de ellos me dijo: te ayudo?. Terminé sentada a su lado, bolso en mano y mirando a la ventana (el lugar ideal).
El viaje fue largo, el camino estaba lleno de baches y eso demoró aún mas nuestros destinos. Conversamos durante varios días, meses y años también. Hubo momentos en que nos entendíamos, llegábamos a un acuerdo, nos reíamos, llorábamos, jugábamos, hablamos de todo y de todos. Empezamos a sacar esas cosas que llevábamos en el bolso para disfrazarnos, jugamos a la maestra, al doctor, al psicólogo y psicóloga… El tiempo se escondió y hasta se olvidó de nosotros. Del colectivo subían y bajaban pasajeros, pero nosotros solamente teníamos ojos para nuestros juegos.
De vez en cuando miraba de reojo la ventana, completamente empañada, la gente caminaba abrigada hasta las orejas, cada uno por su lado, sin mirarse siquira. Mientras tanto yo me repetía una y mil veces menos mal que no dejé pasar este colectivo…
De repente, no sé cuando ni cómo, se hizo de noche, ni las luces del interior del vehículo podían disimular tal oscuridad. Comenzamos a tocarnos y a reconocernos por las voces, las cuales comenzaron a sentirse cada vez mas distantes. No podíamos vernos a la cara, la conversación comenzó a disminuir casi sin darnos cuenta, los temas a los que nos referíamos dejaron de ser divertidos, provocándonos un desconocimiento de hasta las formas de comunicarnos.
Pasamos un largo tramo en silencio, sin saber a donde se dirigían nuestras miradas, sentíamos nuestras presencias acompañándose, sin embargo los puntos de encuentro se habían esfumado, llevándose las palabras consigo…
Empecé a prestar atención a las diminutas luces que se reflejaban en mi ventana, pasaban rápidamente sin permitirme comprender dónde estaba, los puntos de referencia se habían desaparecido como si alguien los hubiese cambiado de lugar. Y en ese intento de ubicarme, la ansiedad, invitó a todos sus amigos a festejar tal acontecimiento inundando la casa de invitados. El desafío se tornó aún mas intenso cuando entró por la puerta el pánico. Su entrada le había sido negada desde había tiempo ya, él sabía que había sido declarado ciudadano no grato en esta localidad. Sin embargo las cosas habían alcanzado tal estado que yo no tenía ni voz ni voto para decidir.
Comencé a sentir un frío intenso , triste, desesperante, como si alguien hubiese dejado la puerta abierta o mi ventana se hubiese abierto por completo. No podía distinguir exactamente de donde provenía esa corriente de aire. Mi cuerpo estaba temblando, mis ideas no se ordenaban y lo único que se me pasaba por la cabeza era: de dónde viene ese frío hijo de puta!.
Finalmente después de varias horas, meses quizás, uno de los pasajeros encendió un fósforo. Todos sentimos por un segundo el calor de aquella luz, venía del fondo y duró muy poco tiempo pero eso bastó para poder vernos y restituir la ubicación que teníamos antes del apagón. Cada pasajero había permanecido en su lugar, en las mismas posiciones, y todos mostrábamos en la cara la misma expresión. Sin embargo, a mi lado las cosas habían cambiado. Me encontraba en un asiento tan inmensamente grande y vacío que el viento no reparaba en dirigirse hacia mi en forma permanente. La sensación de… de qué?… me acompaño durante mi estadía.
Minutos antes de bajarme reconocí tirado en el suelo un pequeño trapo, algo embarrado pero perfectamente distinguible para quien se tropesra con él, alcancé a agarrarlo antes de que me tirara completamente por el suelo y pude percibir su figura: el disfraz de oveja. Lo guardé en mi bolso lo mas rápido que pude, me bajé del colectivo.
Todavía recuerdo aquel apagón. Creo que fue en ese momento que mi compañero se fue, dejándome solamente eso, su disfraz, sin despedirse siquiera…

IMG_0190

Luz.

Una luz intensa se posó en mi inesperadamente. Me encontraba en mi habitación, a mediados de Febrero, siendo la sensación térmica correspondiente a la que experimentan las carnes minutos antes de encontrarse en el punto exacto en el que comienza a salirle aquel jugo delicioso digno de ser acompañado por un buen trozo de pan tostado.
Mi cuerpo comenzó a girar aproximadamente durante el resto de mi vida, creo. Sin embargo, aquella luz no dejaba de gritarme, y su sonido se tornaba cada vez más intenso, a tal punto que mi voz en alto no podía callarla. Los movimientos en mi cama alcanzaron un nivel de monotonía que era imposible poner en práctica cualquier actividad que atentara romper con aquella esteroeotipia.
Pero ella, mi luz, permanecía ahí, inmutable, permanente, siendo su composición exactamente la misma durante varios años, quién sabe cuantos….Pero hoy, vaya uno a saber por qué, capricho suyo o tal vez mío de encontrarnos, descubrirnos, conocernos, reconocernos, sentirnos, vernos, escucharnos, comunicarnos…
Su mensaje era siempre el mismo, sin embargo hubo ocasiones en las que podía mas el cansancio, el sueño, la alegría, que al regresar a mi cuarto no alcanzaba a sentirla,(quería?) y ella se retiraba durante la noche como permiténdome descansar durante unas horas, meses, años, para aparecer luego mas fuerte que nunca y permanecer en el centro de mi.
Mi único pasatiempo se convirtió entonces en recorrer todos los caminos posibles que me permitieran dormir su presencia para al fin llorar, relajarme, respirar, esconderme en las sábanas durante días y tal vez meses riéndome de ella, burlándome de sus suplicas para entrar.
Recuerdo una noche… húmeda. Había llovido desde la madrugada, las ventanas permanecieron en su misma posición durante horas sin permitir entrar por un segundo un hilo de aire siquiera. Ella sin embargo esperó toda la mañana y toda la tarde, hasta que por fin, cansada ya de reclamar permiso decidió abandonarme, tomarse vacaciones y regresar cuando las condiciones climáticas mejorasen.
Su ausencia no fue significativa ,sin embargo, pasaron los días y el tiempo borró las heridas…
Hasta que una mañana acostumbradas las ventanas a estar abiertas de par en par, a bailar las cortinas al recibir la presencia del viento, cuyo camino se había tornado rutinario, cuando ella, mi luz, regresó. Dejó una nota avisandome que debía recoger sus balijas de la estación, cargadas de enormes instrumentos sobre nuevas técnicas tendientes a desafiar cualquier cambio climatico, así como también cualquiera de mis estartegias para evitarla.
Y fue esa misma tarde que nos encontramos, charlamos quién sabe cuanto, lloramos reímos, jugamos, nos abrasamos, nos entendimos… Me contó de sus viajes por el mundo estudiando, analizando de qué manera podría ella, mi luz, quedarse a mi lado sin sentir su presencia con la única emoción posible: angustia. Llegamos a un acuerdo, trabajoso por cierto pero acuerdo al fin: seguir.

IMG_2314

4.

Es domingo por la noche. José esta mirando la televisión mientras Marta está en la ducha. Esos domingos donde estás en standby esperando que la semana comience. Nada especial. La magia del fin de semana se va consumiendo y la semana amenaza con llegar con toda la furia. Programas de tele que lo único que intentan es adormecerte lo más rápido posible. José salta de uno a otro sin prestar mucha atención. La ducha se corta y Marta tararea una canción que nadie reconoce. La mano derecha de José deja de rascarle los huevos, para salir del calzoncillo. Marta odia eso y él lo sabe. La izquierda demuestra su habilidad con el control remoto. El dedo gordo hace de rey, mientras los otros cuatro esclavos sirven esos 245 canales para que el monarca se pasee por donde quiera. MadMen. La liga. El documental de los niños africanos. Cartoon network. Sex in the city. Básquet. Gran Hermano. Las chicas de Wisconsin goes wild. CNN. El canal chino. Publicidad. Mucha publicidad que adormece cada vez más a José. De repente uno de esos spots que no dicen nada nuevo pero te hacen parar. Una mujer se pasa crema por el cuerpo. José se queda mirando y ve como las manos de la mujer recorren las piernas hasta llegar a los pies. José no puede creer lo que ve. Primero se ríe y después le grita Marta para que venga, que vea lo que él está viendo que no lo puede creer. Marta llega envuelta en una gran toalla mientras con una más pequeña se seca el pelo. “Qué pasa?” Pregunta Marta y José le cuenta lo que acaba de ver. Que la mujer del spot tenía cuatro dedos en el pie. Y que no alcanzó a ver la mano, pero parece que también le faltaba uno. Cómo puede ser que pongan gente con cuatro dedos en un spot de televisión. Marta se ríe y le pregunta si está loco. José se queda helado. Pulgar. Anular. Indice y medio. La risa de Marta ahora no parece reconfortante. De un segundo para otro, 16 es un número paralizante.

IMG_2444

Humanos & Vampiros.

Soy un fanático de las películas e historias de vampiros. Pero el otro día se me ocurrió un vuelco que no creo que nadie haya visto antes. Me parece interesante y a la vez me gustaría hacerlo alguna vez. Voluntarios?

++++++
Aquí la base de la historia.
Desde siempre han existido humanos y vampiros. Unos dueños de la noche, los otros dueños del día. Los vampiros, son más rápidos, inmortales, con poderes de seducción, mentales, de transformarse en otros seres. Superiores a los humanos en cualidades pero no en cantidades. Los humanos somos más pero en una lucha uno a uno contra un vampiro, la probabilidad de ganar es muy baja. Una vez que has sido atrapado por un vampiro, tres cosas pueden pasar: Te chupan toda la sangre y te matan, te chupan un poco y te convierten en uno de sus siervos o si les caes bien, te muerden y te convierten en uno de ellos. Todo esto tiene un mismo link. La conexión sangre-sangre. Si un humano entra en contacto con sangre vampiro, este o se convierte o se hace siervo. Ahora, que pasa con el resto?
Todo comenzó cuando un grupo de exploradores encontró una tribu de caníbales en la selva de Irian Jaya en Papua, los aborígenes eran diferentes a los otros tipos de indígenas que practicaban esta tradición. Más rápidos, más agiles y más fuertes, los aborígenes relevaron el secreto a los exploradores. Un antiguo navío había encallado en las orillas de la selva. En su interior una familia de vampiros y siervos yacía mal heridos. Los aborígenes se comieron a los ciervos pero debido a los rituales cánibales, donde las víctimas tienen que ser cocinadas, la sangre de los vampiros se secó, dejando solo la carne y las víceras secas. Los indígenas se comieron a la madre de la familia y luego a uno de los hijos. Varios días después, los caníbales comenzaron a sentir que algo había cambiado. Estaban más fuertes, más rápidos y también podían comunicarse entre ellos sin hablarse. Al darse cuenta de esto, los aborígenes dejaron con vida a padre y a una de las hijas vampiro, obligándolos a cometer incesto, para engendrar nuevos vampiros. Los cuales serían comidos por siglos y siglos, hasta que estos exploradores llegaran y esparcieran este conocimiento por toda la tierra. Ahora los humanos cazaban vampiros de día, no para matarlos, pero si para comerlos.
Granjas de vampiros en los polos, bajo el agua y en cavernas donde no hay sol alimentaban a una raza humana transformada en superraza. Los vampiros, eran cazados y desollados para ser el principal alimento del planeta. Sólo un poco de afortunados, escondidos en la noche y esperando el momento en el que pudiesen atacar de vuelta.

+++++++++
Nada mal para el comienzo de una película, no?