7 & 8 / 100

7-8
7.Dimosi.

No dijo que no, ni dijo que si. Simplemente sucedió. Como siempre en su vida, las cosas suceden sin que él tenga que tomar ningún tipo de decisión. A lo largo de toda su vida, las decisiones se fueron tomando por otros y Dimosi se acostumbró a eso. Nada que decidir. Nada por lo que arriesgarse. Uno se acostumbra rápido a lo bueno. A no tener que elegir. A no ponerse en frente de todos y demostrar lo que uno cree. Lo que a uno le gusta y sentir el miedo de que se está solo. De que lo que uno quiere, puede que no sea lo que el resto quería. Y te lo hagan saber. Con miradas y susurros a las espaldas.

Dimosi se escapa sin esfuerzo de eso. Forma parte de él y no pretende combatirlo. Simplemente espera o sigue lo que le dicen. Y así va por la vida. Y hay que decirlo, no le va nada, pero nada mal.

8.Ottes.

Como las capas de una cebolla y con las lágrimas que salen al sacarlas, Ottes quiere olvidarse de todo. De él. De lo que era. De lo que fue. Se esfuerza por dejar su mente en blanco. Sin memorias, sin recuerdos. Sin saber lo que fue. Lo que pasó por él. Un esfuerzo para ir arrancando pedacito a pedacito, toda la memoria que él tiene. Que tuvo. Para enfocarse en el futuro. En lo que viene. Eso, que cuando uno empieza a disfrutar, se va.

Leave A Comment