13 & 14 / 100

13-14
13.Demu.

Dejáme que te cuente como lo concí. Estábamos en el metro. No estaba muy lleno. De un lado estábamos sentados, Demu, (Yo todavía no sabía que se llamaba así) un viejo de unos 80, un nene de unos 10 años y yo de 28. En el banco de enfrente, un señor de unos 50 años, una chica pelirroja, hermosa de unos 25 años. A su lado una señora de unos 45 y su hija. La señora, aparentaba más. No los llevaba muy bien. Era verano. Yo estaba de traje porque que en el laburo me lo piden. Demu estaba con una remera polo, unas bermudas militares y unos botines de fútbol. Como para que no lo mirara. Sin embargo, estaba leyendo un libro de Bukowski, que hizo que relojeara de vez en cuando para el lado. Cuando se paró la chica de 25, mi mirada se clavó en ese shorcito que marcaba lo que hay que marcaba. Todo en su lugar y todo bien puesto. Ella lo sabía y por eso se levantó bastante antes de que el metro llegara a la estación. Hasta el nene de 10 años la miró. Sin embargo, Demu, que levantó la vista, no clavó su mirada en el mismo lugar donde estábamos todos. No. Sus ojos miraban la axila rolliza de la señora.

Cuando me di cuenta de lo que pasaba, creo que la señora también. Por lo que se bajó en la misma estación que la pelirroja.

A veces los hombres conectamos con otros hombres que no conocemos. Disculpame, le dije. Vos le estabas mirando la axila a esa señora?. Si, que rica estaba, no?. No, le dije. No me fijé. Te ponen las axilas? Pregunté, como a quien no le importa nada. Si, a vos no? Me paré y le dije, acá me bajo. Soy Demu, me dijo, viajo siempre en esta línea. Gracias a Dios, la puerta se cerró antes de que le respondiera.

14.Thoyk.

Al final la vida se trata de terminar lo mejor posible. Cuando nacemos nos dejan ahí, sin un manual de instrucciones y uno tiene que empezar a ir para adelante e intentar entender que hace acá y para que carajo lo trajeron. Y uno empieza a hacer cosas y a querer que esas cosas se completen. Porque cuando uno siente que están completas, uno siente que avanza. Bueno, eso no le pasa a Thoyk. Él no quiere terminar nada. Prefiere vivir en el viaje. Nunca terminó un libro. Nunca terminó una serie. Se para y se va en el medio de la película. No te deja que le cuentes una anécdota. Nunca acaba cuando tiene sexo. No puede dejar un plato limpio. No terminó la primaria. No se puso nunca de novio, porque sabe que nunca lo va a poder terminar. Y es que él cree que dejar las cosas incompletas nos hace sentirnos en movimiento. No nos achancha. No nos frena. Porque siempre hay algo nuevo por empezar, pero no por terminar.

Leave A Comment