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65. Luoti.

Lo que más le molesta es el cerebro seco pegado en las sábanas. A la sangre uno está acostumbrado, lo mismo que los huesos, que por ser chiquitos parecen de pollo. Pero el cerebro, es más asqueroso y como él no puede limpiarlo, por razones obvias, depende de si la persona que duerme con él lo quiere hacer o no. Si no lo hace y sale corriendo, como la mayoría de las veces, entonces esos pedacitos de cerebro se quedan secos y cuesta mucho lavarlos. Pero si la persona ya está acostumbrada, lo que hace es sacar las sábanas y meterlas directamente al lavarropas, con la temperatura bien alta, para que la sangre y los otros restos se disuelvan más rápido y así la sábana pueda volver a usarse.

Cuando Luoti sabe que va a tener sexo con alguien, intenta advertirles antes, pero no siempre se puede. A veces las cosas se van de las manos y todo pasa más rápido de lo esperado. Pero cuando puede, les avisa que cuando llega el punto del climax, cuando está por gozar, su cabeza explota. La mayoría se ríe. Pero el te dice que literalmente eso es lo que le pasa. Le explota la cabeza. No se muere. Pero le explota la cabeza. Se queda sin cabeza por una hora más o menos hasta que otra le empieza a crecer. Le crece más o menos rápido porque a lo sumo en dos horas, tiene una cabeza de nuevo. Y son dos horas más o menos, porque depende de si hace frío o no. Todavía no sabe explicar por qué el frío hace que crezca más lento. Una vez estaba teniendo sexo en la nieve y estuvo sin cabeza por unas 4 horas y encima la mina lo dejó tirado ahí sin cabeza y casi se congela.

No siempre todas se alarman porque le explota la cabeza, algunas chicas incluso lo encuentran un poco romántico. De hecho, su ex novia, le había hecho una bolsa a su medida, para que la usara en la cabeza, con una sonrisita y llena de agujeritos. Sin embargo, cuando se separaron, ella le dijo que se quedara con la bolsa, que nunca le había gustado. Bueno, ya saben cómo son las minas.

66. Heste.

Dicen que los peces creen que el universo es el agua, porque nunca han visto que hay más allá. Heste vive en su propio universo. No es que vive en su propio mundo, como suelen decir y por eso vive volado. No. Heste no respeta las leyes de este universo y parece ser que sólo comparte alguno de los puntos que lo ponen entre nosotros, pero su universo, es otro, totalmente diferente al nuestro. Su punto de contacto con el nuestro es a través del arte. Cada vez que él crea algo conecta con nuestra forma de ver la realidad. Por ejemplo, cuando se pide un café, sólo puede beberlo si en el momento de hacerlo, siente que está creando una nueva experiencia, si es más de lo mismo, ese café y él están en diferentes dimensiones y por lo tanto, no puede tomárselo. No se materializa.

Su única forma de interactuar con nosotros es creando. Mientras más crea, más real se hace para nosotros y más fuerte es para él el vínculo con nuestra realidad. El arte hace que él exista para nosotros y nosotros para él.

Cuando no lo hace, vive en su propio universo uno que, perdón por hablar así de él, es más aburrido. Donde todo tiene un por qué. Donde las cosas son muy claras. Donde no hay misterio. Donde las cosas pasan porque tienen que pasar y todos tienen pruebas claras de eso.

Divertidísimo.

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